COLEGIO OFICIAL DE DECORADORES Y DISEÑADORES DE INTERIOR DE CASTILLA LA MANCHA

Logotipo del Colegio Oficial de Decoradores y Diseñadores de Interior de Castilla-La Mancha
Logotipo de Facebook Logotipo de Twitter Logotipo de YouTube

Área Privada

he olvidado mi contraseña

Historia de una profesión

Escuelas de Artes y Oficios

Para comprender el origen y la evolución de las Escuelas de Arte debemos retroceder a los primeros años del pasado siglo XIX, cuando a raíz de la revolución industrial derivada del descubrimiento de la máquina de vapor y el ferrocarril, se modifican profundamente los procesos de producción y comercialización de objetos uso, de tal forma que Europa pasa de la producción artesanal propia de las economías rurales, a una producción industrial desarrollada básicamente por la burguesía urbana.

El crecimiento industrial y capitalista atrae a las grandes urbes a la que hasta entonces fue población campesina, incrementándose la oferta y demanda de productos industriales.

Pero los objetos fabricados a máquina se caracterizaban, en general, por su caos estilístico al pretender imitar indiscriminadamente los más maduros y ricos estilos del pasado.

Simplificando, esta situación derivó a dos tendencias:

La promovida por Ruskin y desarrollada por Morris que decidió prescindir de la ayuda de la máquina, al combatir al maquinismo no solo desde el punto de vista estético sino también técnico, poniendo de manifiesto la mala calidad del arte industrial. Los maestros del Art Nouveau que siguieron directa o indirectamente el ejemplo de Morris, hacían las obras artesanalmente, siendo fabricados frecuentemente por el mismo artista que los proyectaba. Ni las rejas de Gaudí ni los cristales de Tiffany ni los muebles de Horta fueron concebidos para la producción industrial.

Pero también existieron otras tendencias que aspiraban a obtener lo mejor del proceso industrial. En esta línea se crean en Inglaterra en 1857 las Schools of Design, fundadas por Henry Cole, con el fin de enseñar a las personas que trabajaban en la industria. Estas Escuelas quedaron agregadas al museo de South Kensington. Su éxito fue extraordinario pues en 1860 el número de diseñadores franceses empleados en fábricas inglesas había disminuido a la mitad.

Aunque España quedó al margen del proceso de crecimiento industrial de los países del norte, las corrientes culturales europeas influyeron de tal suerte que en 1824 nacía en Madrid el Real Conservatorio de Artes, que tenía como misiones primordiales la promoción de las artes y las industrias y el establecimiento de un depósito de máquinas e instrumentos dedicados a la realización de las mismas. Su primera localización estuvo en la calle del Turco, pasando después a instalarse en el entonces Ministerio de Fomento, en la calle de Atocha. Aunque su primer fin no fue la enseñanza, en 1832 se implantó en él un primer plan de estudios; se dividió esta enseñanza en tres grados, particular, general y especial. Se daba en aquel plan amplísima libertad a los alumnos para matricularse donde quisieran, cursar lo que les conviniere y examinarse o no, según su voluntad.

Este plan continuó vigente hasta que en 1871 se creó la Escuela de Artes y Oficios, que quedaba adscrita al Conservatorio, a quien correspondería organizar los estudios que iba a impartir. Su objetivo era la educación del artesano y el obrero: "las Escuelas de artesanos responden a una necesidad social, y son fuente de indudable prosperidad y riqueza de un país".

Su profesorado se constituyó en parte con el procedente del propio Conservatorio y en parte con los que atendían a los estudios elementales de la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado, que se trasladaron al Conservatorio para integrarse en el nuevo Centro. "La Escuela especial de Pintura enseña dibujo en dos puntos de Madrid con 18 Profesores; pero esta Escuela, dedicada antes que nada a la Pintura, Escultura y Grabado en sus manifestaciones puramente artísticas y estéticas, esteriliza sus esfuerzos de una manera lamentable, porque sus estudios elementales son frecuentados sólo por artesanos, cuya carrera y porvenir no están en el buril ni en el pincel. Estos estudios pueden y deben utilizarse, y establecerse con ellos la Escuela de artes y oficios...".

En una tercera etapa, que se inicia en 1886, la Escuela se separa definitivamente del Conservatorio de Artes y adopta el nombre de Escuela Central de Artes y Oficios. Es interesante el preámbulo del Real Decreto donde se indica: "La Exposición universal de 1851 hizo conocer a la Gran Bretaña que para competir con las industrias extrajeras tenía necesidad imperiosa de difundir en sus clases populares la educación artística de que carecía, y para conseguir pronto la realización de propósito tan grande como útil, creó su admirable Establecimiento de Kensigton, cuyas enseñanzas han adquirido el extraordinario y casi fabuloso desarrollo que acreditan sus estadísticas...". "Tales resultados han servido de estímulo vivo a las demás Naciones, con especialidad a aquellas que ante tan rápidos progresos vieron amenazadas seriamente las ricas producciones artístico-industriales que en las pasadas Exposiciones universales consideraron sin competencia posible en gusto y perfección...".

El mismo Decreto que así lo dispone, determina que contará con diez Secciones en Madrid ( en la etapa anterior habían llegado a ser cinco), y crea, según el modelo de la institución madrileña, las que se denominan Escuelas de Distrito, que son las primeras fundaciones de carácter estatal que se realizan en provincias. Durante este período se impartieron dos planes de estudios: el de 1886 y el de 1895, éste último dotado de un carácter profesional en alguna de sus ramas, permitiendo la expedición de Títulos, como el de Perito Mecánico-Electricista, Perito artístico industrial o el de Aparejador. Se pretende con este nuevo plan que "las obras de nuestra industria serán originales y la cultura ajena servirá, no tanto para las imitaciones como para despertar la inspiración de los artistas que se dediquen a la industria".

En el Real Decreto de 1900, se crearon las Escuelas de Artes e Industrias, reorganizando y fundiendo las Escuelas de Artes y Oficios y las provinciales de Bellas Artes, orientando a estas últimas "hacia una de las direcciones más positivamente provechosas para el país, cual es el fomento del arte decorativo en sus diverso órdenes, único medio de procurar un renacimiento vigoroso de nuestras tradicionales y riquísimas industrias artísticas". La misión de estas Escuelas es "enseñar y propagar aquellas industrias, sobre todo las artísticas, que son desconocidas o están poco adelantadas en España y principalmente las que puedan implantar los artesanos por sí mismos".

Se establecieron las enseñanzas en grado elemental y superior, estas últimas solo en Madrid para las secciones artística e industrial y en Barcelona para la sección artística, denominándose Escuelas Superiores de Artes e Industrias. Se mantenía la diferenciación entre las Secciones Técnica y Artística, que ya existía en el plan de 1895, pero se eliminó el carácter reglado de las enseñanzas, como resultado de un pensamiento que rechaza cualquier aspecto académico en la instrucción, como se hace constar en el correspondiente Decreto ordenador, de 1900. Antes de su reconversión en 1910, el plan de estudios vigente experimentó una nueva transformación en 1907.

La reforma llevada a cabo en 1910 bifurca las dos ramas a las que habían atendido las Escuelas de Artes e Industrias, convirtiéndolas en dos tipos de Centros: las Escuelas Industriales y las Escuelas de Artes y Oficios, impartiendo estas unas enseñanzas que, aunque se organizan como generales y de ampliación, correspondientes al Peritaje artístico industrial, terminaron siendo asignaturas de libre elección por parte del alumno.

En 1963, otra reforma vino a organizar otro modelo educativo, en el que se establecen "unos cursos regulares al final de los cuales pueda obtener el que los haya realizado un título que le sirva de estímulo y prueba de la formación alcanzada", y en el que por primera vez se abandonaba el concepto de enseñanza destinada a obreros y artesanos. También se contempla la organización de cursos de formación artística acelerada, así como la posibilidad de matrícula en asignaturas o talleres de libre elección. De este momento procede también la denominación de Escuelas de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos.

Fuente: ESCUELA DE ARTE LA PALMA
http://www.escueladeartelapalma.org

 

El Colegio Nacional

Por Real Decreto 893/1972 de 24 de marzo, fue creado el Colegio Nacional de Decoradores (originariamente sindical) como Corporación de Derecho Público, con personalidad jurídica propia y plena capacidad para el ejercicio de la profesión, aprobándose sus Estatutos colegiales por orden ministerial de 22 de septiembre de 1973 actuando conforme al Real Decreto 1303/1977 de 10 de junio. Así mismo el Real Decreto 902/1977 de 1 de abril regula, con carácter facultativo las atribuciones profesionales de los decoradores.

Los artículos 86 a 104 de los citados Estatutos regulaban la posibilidad de que el Colegio contase con Delegaciones Territoriales, a establecer por acuerdo de la Junta General de colegiados, y designase Delegados Provinciales en las provincias en que no existiese cabecera de una Delegación Territorial. El régimen estatutario de las Delegaciones podría calificarse como de amplia descentralización.

El desarrollo paulatino de la profesión y el incremento progresivo en el número de colegiados fueron aumentando, asimismo, de forma natural, la importancia del papel de las Delegaciones Territoriales, especialmente de aquellas que contaban con un mayor censo de profesionales y disminuyendo, paralelamente, la intervención del Colegio Nacional en la relación directa institución-colegiado, toda vez que, de ordinario, el colegiado realizaba todas sus gestiones en su Delegación Territorial, que contaba con una sede, una Secretaría, unos servicios de documentación, asesoramientos diversos, etc. El Colegio Nacional se fue convirtiendo, de este modo, a lo largo de los años, en una superestructura formalmente única, pero que apoyaba fundamentalmente su actuación sobre las inquietudes, iniciativas y decisiones que le aportaban las diferentes Delegaciones Territoriales.

La promulgación de la Constitución en 1978, con el establecimiento del régimen de autonomías, y la posterior transferencia a las Comunidades Autónomas, prácticamente con carácter generalizado, de facultades de desarrollo legislativo y ejecución en materia de colegios profesionales y ejercicio de profesiones tituladas, que han desembocado en la publicación de las correspondientes leyes autonómicas de colegios profesionales, han abierto a los miembros del Colegio Nacional de Decoradores la posibilidad de convertir sus antiguas Delegaciones Territoriales en Colegios Profesionales de regulación autonómica. Los órganos decisorios del Colegio Nacional han apoyado en todo momento este proceso de transformación, acordando que se llevase a efecto mediante segregaciones de los diferentes colectivos de colegiados que se iban constituyen-do en Colegios de ámbito territorial más reducido. El proceso de segregaciones ha seguido el ritmo marcado por la publicación de las correspondientes Leyes autonómicas y por la aparición de las disposiciones de creación de los Colegios dictadas por cada Comunidad Autónoma. De esta forma, el Colegio Nacional ha ido viendo como se reducía paulatinamente, a lo largo de los últimos años, su número de colegiados y el número de Delegaciones Territoriales que mantenían su integración en él, hasta alcanzarse el punto actual, en el que las segregaciones han finalizado y el Colegio Nacional carece totalmente de colegiados.

En paralelo con este proceso de “vaciamiento” del contenido del Colegio Nacional, se ha ido construyendo la nueva estructura de la organización colegial.

Así, de acuerdo con la Ley de Colegios Profesionales de 2/1974 de 13 de febrero, en reunión de Junta de Gobierno, celebrada el 18 de diciembre de 1981, fue tomado el acuerdo, ratificado ese mismo día por la Asamblea General de Colegiados de proceder a la segregación en Colegios Autónomos coincidentes con las comunidades autónomas y la creación del Consejo General.

empresas asociadas:

©2016 Colegio Oficial de Decoradores y Diseñadores de Interior de Castilla-La Mancha  |  Aviso Legal  |  Política de privacidad